Se que nunca seré como ella, y no, nunca tendré esos maravillosos ojos miel. Tampoco tendré una sonrisa perfecta y un pelo precioso. Lo sé. Se que nunca conseguiré entrar en una treinta y cuatro por muchas dietas que haga. Yo siempre fui de ser graciosa. También sé y a duras penas, que no soy fácil de manejar, porque yo, siempre quise ser dominante y tengo demasiado pesimismo acumulado. Pero créeme cuando te digo, que yo siempre lo quise dar todo a una, y a poste en todas por ti. Créeme si te digo que soy pequeña, pero mi corazón se vuelve enorme cuando te ve. Y si, te lo doy todo aunque no quieras nada de mí, aunque no sea bella por fuera, quiero que conozca mi otro yo. Quiero que lo hagas porque me importas y porque sé, que no seré tan espantosa como crees. Te garantizo que habrá épocas difíciles y que las noches no todas serán lujuriosas, pero también te garantizo que siempre que alguna estrella brille mucho en el cielo, dios, esa noche será perfecta. ¿Qué por qué? Porque hice un trato con la luna y me prometió que, cada noche que ella saliera, cada noche de aquellas, iba a ser especial, iba a ser maravillosa.
Tengo la esperanza de que un día todo será como en una película, mi película. Tú vendrás a mí sin yo haberte buscado. No existirán los dolores de cabeza y las excusas malas. Correremos en la playa y viviremos la noche. Me agarrarás con fuerza, como si yo fuese la única. Seré la única. Sentiré tu piel como un lienzo en blanco, donde mis dedos dibujarán a su antojo. Tengo la esperanza de que un día todo sea como en una película.
Pero son tiempos difíciles para los soñadores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario