lunes, 16 de mayo de 2011

Es todo tan relativo, como que estamos aqui.

Esta noche creo que nadie podrá ayudarme, solo yo. Yo y quizás mi almohada ¿Qué hacer? ¿Qué hacer cuando amas a una persona? ¿Qué hacer cuando deseas no hacer daño a nadie? Me llaman caprichosa algunos... y lo sé, y te entiendo que lo creas así. Ojalá me costara tan poco entenderme como lo haces tú. Joder, tú... tú.. ¿Sabes? me encantaría que no fueses así de comprensivo conmigo, que no me quisieras tanto, porque me haces sentir culpable. Culpable, si, lo sé, lo soy. Pero es una situación difícil...

Me siento extremadamente mal, me siento egoísta. Mucho. Es difícil. Y tanto. Es raro. Y entiendo que no me comprendas. O perder o ganar. ¿Por qué? ¿Por qué debería de ser así? ¿Por qué no hay un punto intermedio, el que todos saliesen bien parados, o simplemente nadie herido?
Son demasiadas preguntas, demasiadas opiniones, demasiadas personas. La sociedad me abruma, dar la cara me asusta. Pero en realidad, lo que más miedo me da, es decirte que lo siento.

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