Llegará el día en el que decida plantarme cara a mí misma, y me mire al
espejo y me reconozca. Llegará el día en el que mi autoestima no dependa de
nadie, más que de mí misma, y suba a lo alto, a comerme el mundo como solía
hacer antes. Llegara el día en el que las penas solo durarán una noche, en las
que mi fin último sea compararme conmigo misma y no con nadie de una talla 34,
que consiga entender que solo puedo estar conmigo y no contra mí; en el que mi
mente no distorsione la realidad. Llegará el día en que aprenda de una maldita
vez que los problemas, por tontos o pequeños que puedan parecerme, son
problemas en sí mismo y deben ser tratados como tal, ya que nos están
impidiendo vivir con "normalidad".
¿Sabes? Llegará el día en el que decida volver a tomar las riendas de mi
vida, en el que me mire al espejo y me sonría a mí misma, porque me gusto,
porque me siento orgullosa de lo que soy y de lo que estoy haciendo. Llegará el
día en el que decida seguir viviendo y dejar de auto compadecerme, porque si es
cierto que se está muy a gusto yendo de 'victima', pero si es verdad, que no es
fácil y hay que tener mucha fuerza de voluntad, paciencia y constancia para
lograrlo. No solo bastan las ganas.
Pero creo que la clave para poder lograr todo esto es hablar, contar lo que
nos ocurre y no callarnos, pues puede que solos no podamos con todo. Pero es
extremadamente complicado, al menos para mí, pues corremos el riego a ser
incomprendidos, o tener miedo al ¿qué pensará de mi? Pero no hay otra solución más
que apoyarnos en quienes nos quieren, porque a veces tan solo necesitamos a
alguien que tenga el coraje de sentarse a nuestro lado y escucharnos, y
simplemente nos apriete la mano para que sepamos que siempre estará ahí para
cuando lo necesitemos.
One day, suddenly, you realize that
you are you and start living.
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