domingo, 9 de octubre de 2011

Nuevas sonrisas.

Algunas personas hacen tu risa un poco más fuerte, tu sonrisa un poco más brillante y tu vida un poco mejor.
Esta mañana publiqué un tweet que decía lo siguiente: "Después de una mañana de reflexiones y preguntas llego a la conclusión de que soy muy afortunada. No preguntes porqué"


Pues si, me gustaría responder a ese porqué. No se que estalla hoy en mi, unas ganas locas de poder abrirme quizás un poco más. La verdad es que siempre he presumido de saber quién soy y cómo soy. Como también creía que no tendría ningún reparo en cambiar lo que menos m/te gustara/gustase de mi. Siempre me define como alguien extrovertido, abierta, sin miedo a decir lo que piensa. Yo creía que no era tan difícil llevar a las palabras los sentimientos que albergaban en mi cabeza. Y ahora me doy cuenta de que, es terriblemente difícil ¿Porque esa maldita frustación a decir más de la cuenta? ¿Porque esa cobardía a esperar respuestas contradictorias? En estos últimos dos meses, me hiciste ver el miedo que le tengo a decir lo que siento. A veces cuando escribo en el blog, me llevo casi tres horas para poner una puta frase que no suene demasiado directa, pero que la entiendas, que la asimiles y que te haga pensar. Y no, al final no consigo nada. Creo que hay veces en la vida, en las que uno se tiene que arriesgar, tiene que alzar la voz y sin temblores decir las cosas de la manera en que son.


Y si, soy muy afortunada por poder contar contigo en noches como esta, en tenerte algunas mañanas a mi lado de la cama, me siento afortunada pro poder decir que soy feliz, y que tu tienes la culpa. 

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