
Ya vuelve el calor, con ello se va un poco de nuestra rutina. Oh, rutina, rutina, tu que me amargaste tantos fines de semanas, y me hiciste pasajeros algunos días. Sinceramente, necesito que se aleje un poco de mí. Mi rutina se ha vuelto algo pesada. Echo de menos tantísimas cosas…Quiero volver a ponerte ojitos tiernos, quiero que me pongas esa cara que tanto me gusta, y que tú, con dulzura salpiques mi piel con un suave beso. Quiero que pasemos horas y horas besándonos en la noche, que me abraces fuerte y que la luna nos guiñe un ojo desde lo más alto del universo. Echo de menos el sabor de un beso. Siento que me falta algo, siento que no voy a ninguna parte, siento que, mi inspiración que eras tú, se está yendo. Y pienso en lo que me queda, a dónde voy o que quiero hacer. Y no encuentro respuesta alguna... Necesito algo para que la monotonía de cada día me parezca menos pesada. Quiero que me mires y me digas con la mirada, lo mucho que te gusta que me ponga tu blusa por las mañanas, o, un bonito mensaje que de un poco de brillo a mis sueños al dormir. O tal vez consuelo cuando estoy triste. Sí lo reconozco soy egoísta, pero que quieres, me acostumbre a los dulces sonidos de aquella melodía que llamaba tu voz, me acostumbre a tus besos, tu compañía, tu sonrisa o tus consejos. Me acostumbré a ti, que es lo peor que le puede pasar a alguien...Hecho de menos tantas cosas, me gustaría importarte tanto como tú lo haces en mí, me gustaría...Me gustaría, me gustaría, ¿Sabes lo que más me gustaría? Sentir que te importo, sentir que para ti soy la única, que me amas sobre todas las cosas del mundo, que me sientas dentro de ti, y al besarme sientas ese enorme cosquilleo de aquello a lo que llaman amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario